jueves, 6 de enero de 2011

Regalos, regalos y regalos...

Si, un montón de regalos, pero no hay ni una sola cosa que me llene de verdad, que me dé esa ilusión que me haga llorar de alegría. No hablo de cosas materiales; hablo de hechos, sentimientos. No estoy pidiendo a ese chico que me gusta, me refiero a alguien que no conozco, que de repente aparezca en mi vida, que me haga sentir cosas que nunca haya sentido por nadie. Que le pueda contar todo sin miedo ni vergüenza. Que nos riamos juntos por cualquier cosa, y que lloremos cuando nos apetezca. Que estemos hablando horas y horas sin parar, sin querer parar. Que nos piquemos y nos enfademos por estupideces, pero que nos reconciliemos, y que así parezca que nos queremos cada vez más y más.

2 comentarios:

  1. Que todo lo que parecía imposible se vuelva posible en un segundo. Saltar al vacío sin arnés de seguridad, porque lo que más une es el amor que os tenéis el uno al otro. Que acabe con aquel romanticismo de cuento, porque no hay nada más bonito que atreverte hacer lo que nunca te creíste capaz. Y aunque parezca imposible. Aunque parezca mentira. Esa persona aparece y cuando la tienes todo se torna estable, parece que la balanza se equilibra y se tiñe tu cielo del rosa más intenso que hayan visto tus ojos. Nunca es tarde para empezar a buscar tu nueva vida, para que la felicidad te encuentre por sorpresa y de sopetón sin tu esperarlo lo más mínimo. Nunca pierdas la esperanza. Y si lo haces, te encontrará y se amarrará a ti para que nunca desconfíes de lo que puedas encontrar en la próxima esquina.

    (Siento el textazo, no hace falta que lo leas entero, el final es lo que importa.)

    Un beso.

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  2. Es muy bonito el texto, no importa que sea largo ^^

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